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Los Padrones de La Inmaculada Concepción, 1834, Zacualpan, Edo. de México, México

Premisa personal

Las siguientes reflexiones parten de un reconocimiento: ante la existencia de información ancestral hay reacciones diversas. Unos la ven con indiferencia, a otros nos despierta una profunda curiosidad.

La Curiosidad

En el curso del tiempo ocurren múltiples eventos en el universo. Dentro de estos eventos cuentan nuestra propia vida, las de nuestros ancestros y nuestros descendientes.

Todo acontecimiento humano está sujeto a dos coordenadas: tiempo y lugar. Es decir, cada evento personal ocurre en un momento cronológico y en un sitio geográfico. Mi propia existencia, por ejemplo, está determinada, en principio, por mi nacimiento en 1948 y en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, México.

Si estuviera ante una maquina de tiempo, con los suficientes registros eclesiásticos y civiles en mano, me transportaría a Zacualpan en 1781, año y sitio donde comenzó la vida de unos de mis ancestros, quien vivió por lo menos hasta el año de 1837.

Enseguida presento el registro bautismal de Alejandro Marcos De Castañeda De Gama, mi quinto abuelo [  http://wp.me/p1ta3l-8o ] , quien nació el 23 de abril 1781 y recibió las aguas bautismales cinco días después en la Iglesia Parroquial del Real y Cabecera de Santa María, Zacualpan de Minas. Este registro ignora el apellido de su madre, pero otros documentos disponibles informan que su apellido era De Gama [1]:  Sus padrinos fueron Manuel De Nava y Januaria Martínez, su “mujer” —referencia del sacerdote—; ambos, vecinos de El Cortijo, otro pueblo dentro del municipio de Zacualpan.

 

Gracias a los hábitos seculares de la Iglesia Católica y a la monumental tarea de rescate y difusión de la iglesia The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints (LDS), actualmente disponemos de gran cantidad de registros antiguos, principalmente partidas de bautizo, matrimonio y fallecimiento. Por otra parte, los padrones del Registro Civil, que se instituyó conforme el poder civil se diferenció del poder del clero, incluyen actas de nacimiento, matrimonio y defunción, así como los censos generales de población. Desde mediados del siglo XX, la iglesia LDS también se dedicó a adquirir este enorme acervo de información civil por los cinco continentes mediante el recurso de la microfilmación, y a partir de la revolución tecnológica de la computación y del Internet, los digitalizó y puso a disposición del público vía su sitio de Internet. A través de este puente virtual cualquier persona está en posibilidad de investigar cualesquiera de los registros disponibles en el monumental acervo de FamilySearch, de LDS con solo visitar su sitio de Internet, https://familysearch.org Una vez aprendiendo cómo navegar este sitio, todo visitante o investigador puede encontrar información sobre sus propios ancestros o sobre la gente de su interés. No es necesario profesar una religión en particular para usar este servicio. Es gratis.

Me vuelvo a referir al caso de mi quinto abuelo: El nombre correcto del templo en que Alejandro fue registrado ha sido motivo de debate entre la gente de la localidad a través del tiempo. Actualmente lo conozco como la Iglesia de La Inmaculada Concepción, Zacualpan, Estado de México, México.

Durante siglos el origen racial fue un asunto importante para la sociedad novohispana. Algunos curas de la iglesia católica calificaban a los párvulos a partir del color de la piel, ojos, pelo y del estatus socioeconómico y político de los padres, especialmente del padre. Al asentar el bautismo de Alejandro Marcos De Castañeda, el sacerdote lo calificó como español [   http://wp.me/p1ta3l-ha   ], originario de Santiago porque sus padres, Nicolás De Castañeda [2]: y María Antonia (De Gama) radicaban en la cuadrilla de Santiago, un barrio rural del municipio de Zacualpan. Encuentro muy interesante que en el caso de los hermanos de Alejandro Marcos, los curas que los bautizaron no especificaran la raza en las respectivas actas bautismales.

Montado en mi hipotética máquina de tiempo me dirigí al 22 de febrero de 1808. Este día Alejandro Marcos contrajo matrimonio con Antonia Josefa Popoca, doncella de dieciocho años de edad, hija legitima de José Manuel Popoca e Ygnacia Josefa Sáez.

Cuando Alejandro casó con Ma. Antonia, Nicolás De Castañeda, su padre, ya había fallecido y el apellido de su madre fue anotado erróneamente. Escribieron “De Labra”. Su apellido debió ser De Gama. No aparece el nombre de la iglesia, pero por la mención de Real de Minas y Zacualpan deduzco que fue la iglesia Parroquial de Zacualpan. El registro menciona que Alejandro tiene veinticinco años de edad, pero según su acta de bautizo, debió tener veintisiete años. Ignoro la razón por la cual este escrito le restó dos años. A María Antonia, su esposa, también le quitaron dos años.[3]:

22 febrero 1808, Matrimonio Alejandro Marcos De Castañeda con Antonia Josefa Popoca. https://familysearch.org/pal:/MM9.3.1/TH-1-13735-47334-27?cc=1837908&wc=MGLC-PTL:166998101,166998102,169037001

Pg. 2 matrimonio Alejandro De Castañeda De Gama con Antonia Josefa Popoca. https://familysearch.org/pal:/MM9.3.1/TH-1-13735-47780-31?cc=1837908&wc=MGLC-PTL:166998101,166998102,169037001

 

Después de revisar innumerables registros y considerar varios detalles sé que en esa época muchos de los habitantes no sabían leer, escribir y/o hacer uso de la matemática básica. Hay indicios de que muchos desconocían el año en que nacieron.

Una de las primeras ayudas educativas para el indígena de las Américas en esta región de México vino de la Iglesia https://familysearch.org/pal:/MM9.3.1/TH-1-13747-22171-98?cc=1837908&wc=MGLV-2NL:166998101,166998102,167039101  -ver imagenes 424 y 425- y no del Reino.

Los Padrones

Existe un documento referente a Zacualpan fechado en 1834 llamado “Los padrones”. Consta de cuarenta y nueve páginas en total. Dos notas introductorias repiten el título y el año de 1834, y cuarenta y siete más muestran los nombres de los habitantes agrupados por familia dentro de cada barrio, cuadrilla o ranchería. Conforme se revisan las páginas es posible ver la cantidad de familias u hogares dentro de cada comunidad, el nombre de quien encabeza la familia, edad y si es casado o soltero. Después los nombres y edades de los demás integrantes. En muchos casos aparecen el nombre y la edad del cónyuge y los hijos. En la última página —número cuarenta y siete— está el índice de las agrupaciones municipales que este padrón cubre.

La familia número 36 de la página 17 es de los Castañeda, cuyos integrantes son Marcos Castañeda, de 54 años, Antonia -abreviada- Popoca de 46, Juan Castañeda 17 y Felipe Trinidad 14 años.

 

Sé que este Marcos Castañeda es mi quinto abuelo porque fue bautizado en 1781. Aparentemente permaneció en la Cuadrilla de Santiago, se casó con una Antonia Popoca y tuvieron a cuatro hijos.

Gracias a los registros bautismales sé que Alejandro y Antonia tuvieron por lo menos cuatro hijos: María Guadalupe en 1808, María Tomasa en 1810, Juan Francisco en 1816 y Felipe Neri en 1820. En 1834 Ma. Guadalupe ya había fallecido, Ma. Tomasa tendría 24 años y si no murió, muy bien pudo haber contraído matrimonio. Juan Francisco y Felipe, todavía adolecentes, habitaban en casa, pero pocos años después Juan empezaría a tener su propia familia, en la cual ocurre una serie de eventos de los cuales proviene mi propia existencia y descendencia.

Hasta hoy hemos identificado por lo menos a cuatrocientos integrantes de nuestra familia Castañeda provenientes de un solo tronco familiar, diseminados por todo el mundo. El tronco lo funda Alejandro Marcos Castañeda De Gama, quien nació en 1781.

¿Cuántos lectores de este blog —me pregunto— revisarán los padrones que hago accesibles en Words y PDF y buscarán después a sus propios ancestros?, ¿cuanta gente que puebla nuestro globo podrá decir que sus orígenes están en Zacualpan, Edo. De México, México en el año de 1834?

Padrones Parroquia de Santa María, 1834 Zacualpan PDF

Padrones Parroquia de Santa María, 1834, Zacualpan Words

Los registros bautismales informan que Alejandro Marcos y Ma. Antonia Popoca tuvieron por lo menos cuatro hijos.

Otro dato muy valioso que aparece en la misma página está en la familia número 26, correspondiente a un Julián Reynoso, de 50 años, una Ma. Castañeda de 48 años y una Juana Reynoso de 22 años. Al cotejar fechas de nacimiento con las de los matrimonios, y estos nombres con sus edades, puedo deducir que esta Ma. Castañeda en realidad es hermana de Marcos, quien nació en agosto de 1784 y cuyos padres son Nicolás de Castañeda y María Antonia De Gama. La nombraron María Siriaca De Las Nieves. Esta María Siriaca contrajo matrimonio con Julián Reynoso en 1804 y en 1809 tuvieron por lo menos a una hija, llamada Juana Agustina.

Tres años después

Alejandro falleció el 27 de octubre 1837 “de dolores de cascado” —minero con silicosis—. Dejó viuda a mi quinta abuela, y huérfanos a Juan y Felipe, quienes todavía eran hijos de familia. Tendrían veinte y 17, respectivamente.

La pérdida de registros

En 1859, a consecuencia de las pugnas entre el clero y los liberales mexicanos, la iglesia de la Inmaculada Concepción fue incendiada. Después de imaginar la cantidad de documentos que se perdieron en ese incendio, pondero el valor de los registros que subsistieron, donde por fortuna, hay datos sobre nuestros ancestros.

¿Cuánto ignoraríamos si esas actas se hubieran convertido en cenizas? Pensar en esas vicisitudes y a pesar de ellas, en la existencia de información a nuestro alcance, tal vez modifique la actitud de algunos familiares y reconsidere la posibilidad de saber sobre ellos.

 

Ricardo Castañeda Guzmán

Rafael Rodríguez Castañeda edición texto

 

*Nota: WordPress no facilitó el uso de notas de pie –foot notes– para este artículo.

[1]: De Gama pudo haber sido Da Gama, un apellido de origen portugués. Durante la invasión y conquista de México, el reino de España solo reconocía apellidos españoles, y muchos extranjeros ajustaron sus apellidos para tomar parte en el saqueo de recursos naturales, principalmente los minerales que existían en México.

[2]: Nicolás De Castañeda y Ma. Antonia De Gama tuvieron por lo menos seis otros hijos más aparte de Alejandro. Espero tener contabilidad sobre ellos no más tardar hacia el fin de 2014.

[3]: Usando la matemática notando su edad que se encuentra en los padrones.

 

 

Como difunto insepulto, Un cementerio en Zacualpan, Edo. De México, Mex.

Una de las varias hondonadas que se encuentran en Zacualpan, Edo. De México, Mex.

Hondonada

Desde cualquier lugar de Zacualpan, es posible disfrutar de una vista panorámica portentosa. Los fundadores del pueblo eligieron la estratégica cima de un cerro dominante. La gran hondonada que la naturaleza zanjó al oriente magnifica todavía más la sensación humana de poseer con la mirada un vasto territorio bajo un celaje limpio, o con nubes impecables. Una infinita gama de verdes reviste aquí y allá el azul de las montañas.

Hacia el oriente, al fondo del irregular oleaje de la orografía, antes de los tiempos de la contaminación la gente podía mirar todos los días la cumbre nevada del Popocatépetl. Hacia el poniente la mirada se topa con un cerro demasiado cercano, donde se asienta el barrio de la Vera Cruz, una de las más antiguas cuadrillas del pueblo. Este contraste destaca las distancias. Hacia el sur, la vista se detiene en un prominente cerro y se pierde en la lejanía de la Sierra Madre Occidental.

Oleaje de la orografia

Oleaje de la orografía

Al norte, entre el amplio horizonte y la suave pendiente que se volvió calle principal, perfilada por techos donde predomina el rojo de las tejas, a escasa distancia hay una loma suave que los zacualpenses convirtieron en campo mortuorio.

Esta loma se reparte en dos cementerios contiguos, el cercano, visible desde Zacualpan, y el que está más al norte, en el declive opuesto de la loma. Los separan alrededor de 300 metros.  Para ir de uno al otro basta caminar un  poco.

A reserva de documentar la conjetura, es posible que el cementerio original lo hayan construido entre el siglo vxiii y el xix los emprendedores de la minería a gran escala. Es probable también que se haya tratado de un cementerio de acceso selectivo. Sabemos que en ese campo mortuorio había secciones que distinguían hasta cuatro clases y que en la cuarta clase, por ejemplo, fue enterrado un jornalero que “no testó por pobre”. Por otra parte, había muertos que eran sepultados “en un lugar especial”.

El asunto es que el campo mortuorio de la sección norte de la loma, cuyo ligero declive hacia el horizonte la volvía invisible desde Zacualpan, comenzó a caer en desuso. Por razones que desconocemos, los zacualpenses prefirieron inhumar a los muertos de este lado, en la pendiente sur, de manera que las tumbas ––o más bien, los monumentos erigidos sobre ellas–– se ven desde Zacualpan.

Cementerio desde Zacualpan

Cementerio desde Zacualpan

Fue tan grande la preferencia por este cementerio cercano que las tumbas se han densificado en la breve superficie de la loma, a tal grado que no hay siquiera una calle recta, y los estrechos pasillos se vuelven laberínticos, interrumpidos a los pocos pasos por la caprichosa disposición de sepulcros y capillas. No obstante, allí nadie se pierde: un laberinto es obligatoriamente horizontal y carente de perspectiva, y por angostos que sean algunos pasadizos; por saturados que estén los sepulcros en cada recoveco, la pendiente ofrece siempre la vista del pueblo a partir del eje de la calle principal. Y la perspectiva es recíproca: como si los zacualpenses quisieran ver desde su casa el paradero de sus muertos, gran parte del pueblo contempla su panteón.

Zacualpan desde Cementerio

Zacualpan desde Cementerio

Del cementerio original se habían olvidado. No es casualidad que ante la escasez de lugar para más fosas, contradictoriamente hablen ahora del panteón nuevo y caminen un poco más para reutilizarlo.

El panteón nuevo ––el antiguo, en realidad–– es una de las maravillas de Zacualpan. La crecida hierba indica que recibe escasos visitantes. Las tumbas son, comparativamente, pocas. Hay soledad y silencio. Se oyen tan sólo los insectos y el susurro del viento a través del follaje. El tiempo y la intemperie borraron las inscripciones labradas sobre sus lápidas centenarias para dejar constancia de la erosión. No es posible saber quién estuvo sepultado bajo cada montículo. Fueron muertos cuyos deudos también dejaron de existir y a quienes nadie conserva en la memoria. Algunas lápidas fueron removidas y quedaron allí, desubicadas. ¿Quiénes se tomaron el trabajo de desplazarlas?, ¿qué buscaban? ¿Encontraron restos óseos o simplemente polvo?

Arbol y muro

Arbol y muro, panteón nuevo

Entre los sepulcros centenarios se distinguen, escasos, los recientes. Difieren el color y el material. La fecha visible sobre la lápida de algunos data apenas de hace un cuarto de siglo.

En medio del llamado panteón nuevo y al lado de una docena de enormes árboles cuyas copas son tan altas que se ven desde Zacualpan existe un involuntario monumento al tiempo: es un elevado muro de piedra, vestigio principal de lo que tal vez haya sido una capilla. La antigua pared rectangular se yergue ocho metros a partir del suelo. Hacia el sur, al canto de la piedra lo cubre una pilastra de tabiques rojos ensamblada a soga y tizón.

Muro,  restos capilla panteón nuevo

Muro, restos capilla panteón nuevo

El centro de este oscuro paredón lo ilumina un vano donde acaso hubo un vitral con arco de medio punto. Tanto las dovelas como los bordes de este hueco, libre paso del viento, son también de ladrillos rojos. Hoy la esbelta ventana vertical es el arco del triunfo a la desconocida historia del Zacualpan de otros siglos. Hasta ahora, el muro se sobrepone a la intemperie, que no ha conseguido desmoronar el borde superior; recto labio donde han crecido yerbas y parejos cactus.

El panorama desde este cementerio es el mismo que ofrece la vista de Zacualpan, tal vez a menor altura, pero depurado de elementos distractivos para apreciar el horizonte azul y verde. El panteón nuevo es una de las más bellas obras del olvido. Gran número de zacualpenses desconoce su existencia.

Muro

Muro de antigua capilla con vista de ventana vertical

Este artículo es un elogio, pero también una profanación: temo que despierte la curiosidad de un número mayor de visitantes al antiguo cementerio. ¿Sabe acaso el municipio que debe protegerlo? Cuando en el “viejo” cementerio, de suyo saturado,  ya no quepan más tumbas, lo más sabio será construir un novísimo campo mortuorio en otro cerro y preservar este lugar entre los atractivos con magia de un pueblo obligado a cuidar su patrimonio.

Autor: Rafael Rodríguez Castañeda

Revisión y Montaje: Ricardo Castañeda Guzmán

14 de Julio de 2013 y 18 de febrero 2014

Zacualpan y su Picacho de Oro y Plata, (una carrera de 5 Km)

Introducción a una crónica

Ricardo Castañeda Guzmán

15 marzo 2013

Cuando publico un artículo en este  blog, en el sitio de ancestroscastaneda.wordpress.com, yo, como el bloguero, nunca sé cómo será recibido.  ¿En qué cantidad, tendrá interés el público sobre el tema?  ¿Será leído, y quien lo leerá?  Estas son unas de las preguntas que siempre me pregunto, cada vez que publico un artículo.

Mis temas han sido principalmente los descubrimientos y experiencias adquiridas junto con varios familiares, de llegar a saber más sobre mis ancestros, en este caso los Castañeda.  Mis búsquedas me han llevado a varios sitios de la Republica Mexicana, uno de ellos, el pueblo de Zacualpan, Edo. De México.

Unos días después de que publiqué la crónica de un viaje a Zacualpan, https://ancestroscastaneda.wordpress.com/2013/02/03/zacualpan-edo-de-mexico-mexico-3/    recibí un comentario de un lector que me llamó mucho la atención.  Se trataba  de un corredor deportista (runner).  A quien le interese conocerlo, puede hacer clic en el link y hacia el final de la columna de comentarios, que han fomentado  y promovido este blog, encontrará nuestro intercambio de saludos.

Lo que escribió este joven deportista me llamó mucho la atención porque le daba al pueblo de Zacualpan, el pueblo de mis ancestros, otra dimensión, aparte de lo que yo escribía.  Su manera de expresarse fue de una persona motivada, energética y con propósito.  El nombre de este corredor es Arturo Mireles Valdés.

Arturo me habló de una carrera de 5 Km titulada La Ruta de la Plata, la cual estaba por realizarse  en el parque eco-turístico Picacho de Oro y Plata, localizado cerca del centro de Zacualpan.  Esto iba a ocurrir en dos o tres días.

Siempre interesado en saber más sobre Zacualpan, le pedí que me enviara más información sobre este evento.

Gracias a la maravilla del internet y la buena voluntad de Arturo, recibí  casi inmediatamente, el siguiente cartel, que da información detallada sobre este evento.

Lo comparto con los lectores, especialmente si entre ellos hay corredores interesados en saber si habrá otra carrera como ésta en Zacualpan, Edo de México.

Estoy seguro que si el H. Ayuntamiento de Zacualpan sabe que hay suficiente interés sobre este evento deportista, considerarán duplicarlo.

5Km. Zacualpan, Edo. de México, Mex. 3 marzo 2013


3 de marzo de 2013

 

Crónica de la Carrera de la Plata, celebrada en Zacualpan, Edo. De México, México.

Arturo Mireles Valdés

Estimado Richard;

Agradezco infinitamente tu interés por lo acontecido en la aventura Zacualpan 2013. En lo personal disfruté mucho mi estancia en dicho lugar. Te soy sincero: en un principio dudaba ir, [pero] tu blog me animó mucho para llegar con entusiasmo, y no me equivoqué… fue una aventura increíble.

Con todo gusto te comparto un poco de mí. Espero no aburrirte:

39 años de vida plena. Felizmente casado. Dos hijos maravillosos. Arquitecto de profesión. 12 años en el servicio público en el H. Ayuntamiento de Toluca. Actualmente en la iniciativa privada (constructora ARQCAD de México S. A. de C. V.) y como docente en la Facultad de Arquitectura y la Universidad del Valle de Toluca. Orgullosamente toluqueño. Me gusta interactuar en las redes sociales y [estoy] a casi dos años de ser amante del running.

Creo que en estos momentos todo lo que tenga que ver con running gira a mí alrededor. En los casi dos años de experiencia en este maravilloso deporte, Dios me ha concedido la voluntad y la fortaleza para disfrutar como nunca estar en movimiento, en contacto con la naturaleza, conocer amigos, plantearme metas y cumplirlas, reducir mis tiempos, sentirme cada vez más fuerte. Simplemente me siento más feliz que antes. En conclusión, el running ha cambiado mi vida.

Motivado por estos impulsos, el pasado mes de febrero me llegó la invitación de mi cuñada, la cual  integraba el Comité Organizador para participar en la carrera “Ruta de la plata” a realizarse en el municipio de Zacualpan. Sinceramente no me acordaba que existía ese municipio. Considero que nuestro estado de México es demasiado grande para aprenderse los nombres de los municipios, ¿no crees? Soy sincero: en un principio la invitación no me causó ningún impulso para participar. Quizás la distancia o el lugar, que no me atraían mucho que digamos. Sin embargo acepté correr el riesgo.

Dos días antes de la carrera recibí mi confirmación vía correo. Fue cuando me dispuse a investigar más del municipio de Zacualpan. Así me percaté de que esta localidad encierra muchas cosas. Dentro de este recorrido virtual, encontré el blog de mi estimado amigo Richard, el cual abrió otro horizonte que influyó gratamente en un aspecto motivacional importante.

Todo estaba listo. Era sábado por la mañana. Afortunadamente me otorgaron el permiso en mi trabajo para no asistir a laborar. Entonces junto con mi familia me dirigí a  Zacualpan.

Después de dos horas de recorrido, partiendo de la ciudad de Toluca, arribamos al lugar. Me imaginaba un pueblo más austero, sin embargo, el pueblo es muy singular. Limpio. Sus calles, adoquinadas; sus fachadas, blancas con guardapolvo. Las vigas de madera resaltan las techumbres de teja. En fin, mi percepción cambió en ese momento. Supuse que pasaría un buen fin de semana.  Calle adoquinada, Zacualpan Edo. De México

Dimos con el hotel posada real, cuyo propietario es don José Jacobo. Después de haber realizado nuestro registro, ya en el interior del hotel, fui observando cada uno de los detalles que poseía dicho inmueble, y conforme lo recorría, generaba en mí, sensaciones muy placenteras. El hotel, con poca inversión, trasmitía calidez, historia, como si sus muros guardaran lo mucho o poco de lo que era Zacualpan. Simplemente un hotel muy confortable.

Más tarde hicimos contacto con mi cuñada, debido a que ella se había trasladado un poco más temprano para llevar a cabo los trabajos preliminares en la carrera, como la señalización de la ruta.

Así llegamos al parque donde se celebraría la carrera, el cual lleva como nombre parque eco turístico “Picacho de oro y plata”, a siete minutos del centro de Zacualpan. Este espacio cuenta con muchos atractivos, entre los que destacan tres tirolesas de distintas dimensiones. La más grande posee una distancia aproximada de 500 metros de recorrido (adrenalina pura).

Tirolesas, Zacualpan, Edo. De México, México 3 marzo 2013Ahí fue donde conocí a José Abraham Jacobo Flores, que actualmente funge como  director  de Turismo en la administración municipal  2013-2015 del ayuntamiento de Zacualpan, líder y promotor de proyectos encaminados al desarrollo turístico. Actualmente se están realizando una serie de actividades de rehabilitación y mejora del parque eco-turístico “Picacho de oro y plata”.

Precisamente él nos comentó que cuando se colocó la tirolesa más grande, se tuvo que utilizar un  helicóptero. No puedo imaginarme el peso del cable y las maniobras que se tuvieron que hacer. En fin, ésa es otra historia. Tirolesas, Zacualpan, Edo. De México, México 3 marzo 2013-1

Una vez que recorrimos algunos de los caminos en el interior del parque, regresamos al centro de Zacualpan para recorrer sus calles. No hay mucho que ver, pero lo poco que hay, ejerce mucha tranquilidad.

De regreso en el hotel se realizó la cena de carbohidratos. Un rico espagueti con ensalada, acompañada de un delicioso pan de la región. Todo esto nos permitiría a los corredores dar nuestro mejor rendimiento el día de la carrera. Después de un rato de convivencia, procedimos a tomar un merecido descanso. Bueno… creo que a mí no me fue muy bien que digamos, ¡je je! La madrugada del sábado-domingo fue una de las más frías de la temporada invernal, la cual se combinó con la instalación de la plaza desde las 4:30 am. ¿Cómo ven? Para qué les cuento: entre frío y ruido, no dormí muy bien que digamos.

La Inmaculada Concepción a distancia, Zacualpan, Edo. De México, México 3 Marzo 2013Un día antes, como todo buen católico, habíamos preguntado los horarios de las misas del domingo, siendo la primera a las 6:00 am. Pues bien: a esa hora, yo ya estaba sentado en la primera banca [de la iglesia]. Como a las 7:15 am, de regreso en el hotel, procedimos a prepararnos para salir al parque, ya que la hora de salida estaba marcada a las 9:00 am.

En el sitio se respiraba un ambiente deportivo. Éramos como 60 participantes (mujeres y hombres) que deseábamos antes que nada la práctica del deporte. Todos deseábamos, antes que todo, disfrutar esos momentos de convivencia con la naturaleza. La carrera no generó ningún costo de inscripción, sin embargo nos proporcionó una playera alusiva.

A las 8:45 am se iniciaron los ejercicios de calentamiento. Cinco minutos antes de las 9:00 todo estaba listo. Se contaba ya con delimitación de la ruta, servicios médicos, y un stand de hidratación ubicado en el km 2.5. Fue un trabajo importante del comité organizador.Calentamiento y preparación carrera Ruta de la Plata Zacualpan, Edo. De México, México 3 maezo 2013

Después del “10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1”, arrancamos la travesía rumbo a la conquista de la meta. La salida se registró sin incidentes. Bueno, hubo 2 caídas, la del participante que llegaría a la meta en el 3er lugar y la mía. Resulta que se tropezó y con el impulso me empujó, para que yo también sufriera una caída sin consecuencias, solo unos cuantos raspones de mano, codo, rodilla y pierna. Ya incorporado fui a la conquista, empecé a rebasar y correr en ascenso. En ese momento me acordé de mi cuñada, quien me había comentado que la primera parte era totalmente de subida, y efectivamente: Qué demandante carrera. Sobre todo respiratoria, pero ya entrados mantuvimos la concentración para no detenernos por ningún motivo.

Debido a la caída no me había percatado en qué lugar me ubicada. Sin presión, continué rebasando corredores. Llevaba un paso lento pero seguro. Mi iPod me anunciaba que ya llevaba 2 kilómetros, sabía que estaba cerca de encontrarme con el descenso y continué sin detenerme.

Me estaba costando trabajo. Yo entreno cinco veces a la semana y corro un promedio de 55 km semanariamente, sin embargo la pendiente era demasiado pronunciada y constante. A lo largo del camino observaba cómo todos en algún punto se detenían. ¡Y sí que estaba pesadita!, pero tenía que realizar un buen papel, así que una vez que llegué al punto de abastecimiento de agua, pude observar que iniciaba la bajada. Eso me permitió recuperarme, y así fue: el descenso fue increíble. En algunos puntos tenía que frenar con talón debido a que alcanzaba velocidades muy altas con riesgo de caída. Observaba muy bien el camino para no sufrir algún accidente.

Al terminar la ruta de descenso me encontré a mi familia, echándome porras. Eso me motivó más. Sabía que estaba cerca de la meta. Alguien me gritaba “¡Vas en quinto lugar!” No lo esperaba, sentía que iba mas rezagado por la caída, pero di mi mejor cierre para ver si podía alcanzar un mejor lugar. Logré terminar en 5º lugar con un tiempo de 32´05, nada despreciable para lo que fue la ruta. En terreno plano hubiera logrado como 20 minutos. Llegué bien, gracias a Dios, y disfruté la carrera, que era lo importante.

Fueron llegando los competidores, algunos caminando, algunos trotando, pero al final habían cumplido el objetivo. Más tarde, al llegar la última competidora, se nos invitó a presenciar la premiación, a cargo del presidente municipal de Zacualpan, José Baena García, y del director de Turismo, don José Abraham Jacobo Flores. El primer lugar en ambas ramas recibió un premio de $2,000.00; el segundo, $1,000 y el tercer lugar, $500.00. Todo era una fiesta, así que procedimos a disfrutar de unos ricos antojitos y de un momento de convivencia.

Festejo terminando carrera Ruta de la Plata Zacualpan, Edo. De México 3 marzo 2013

Como todo tiene un fin, humildemente les comparto mi relato acerca de esta aventura. Espero les haya gustado y sirva de motivación para muchos.

Arturo Mireles Valdés y su esposa Verónica González ?????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

En esta foto vemos a Arturo Mireles Valdés y su esposa Verónica González.

¡Hasta la próxima, Zacualpan!  No te olvidaré.

Observaciones y opiniones finales

En mi opinión, este evento no solamente fue una carrera.   Mí primer pensamiento es que consiguió un sentido de comunidad entre muchas personas, quienes  trabajaron juntas con un solo propósito en mente.  Estas personas, en principicio, fueron los funcionarios de gobierno, y se les sumaron los empleados y voluntarios de este municipio.

Los competidores  lograron cruzar la meta, y seis de ellos ganaron un premio.  Todos recibieron una playera conmemorativa, y los que lograron los mejores tiempos, obtuvieron cada uno un prmio monetario.

En mi humilde manera de decir las cosas, me gustaría mandarle su propio premio a Zacualpan: el reconocimiento por la realización de esta competencia deportiva, por el cumplimiento de una eficaz promoción del pueblo y del brillo e identidad de su propia comunidad.

Ricardo Castañeda Guzmán

 

Fotos y crónica de la carrera de la plata; Arturo Mireles Valdés

Edición; Rafael Rodríguez Castañeda

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